
Entre las 21H00 y las 23H00 GMT, grupos de entre 150 y 200 personas, todos hinchas del Hamburgo, asaltaron los locales de los seguidores del St. Pauli y obligaron a la policía a intervenir para poner fin a la pelea.
Más tarde pequeños grupos de personas hicieron destrozos en la ciudad y atacaron incluso a algunos coches de policía, con barras de hierro, petardos o botellas, antes de que las fuerzas del orden hicieran uso de gases lacrimógenos para dispersar a los asaltantes.
En total, las fuerzas del orden, que habían movilizado a 554 agentes, de los que cuatro resultaron heridos leves, detuvieron a 45 personas.
La anulación del derbi se debió al mal estado del campo, inundado tras dos días de lluvia intensa.
